Nicolás Paulín: "Las ciudades crecen construyendo"

Yo Digo 04 de julio de 2019
El presidente del Colegio de Arquitectos se refirió al rol de los profesionales y aseguró que hoy el arquitecto no solo es un mediador entre la obra y el cliente, sino también entre el cliente y las instituciones.
Yo Digo - Nicolás Paulín.

En el marco del Día del Arquitecto, que se celebró el pasado lunes 1 de julio, desde el Colegio de Arquitectos se refirieron a la transformación de la profesión que hoy, aseguran, es más amplia. 

Nicolás Paulín, presidente de la institución, dialogó en Yo Digo, el programa de entrevistas que conduce Melina Barbero en El Periódico TV, sobre las características de la construcción en épocas de crisis económica y dio su mirada sobre el crecimiento de la ciudad.

¿Tiene un rol más amplio en la actualidad el arquitecto?
Considero que fue mutando y se convirtió en más amplio. El arquitecto es una especie de mediador entre la obra o la arquitectura y el cliente, pero también entre el cliente y un municipio o una institución. Tiene como un poder social o debería verse de esa forma, no solamente como la persona que te diseña o te ayuda a construir algo, es decir, como un mediador en la defensa de los usos y en cómo hacer ciudad. Considero que somos como mediadores o las herramientas entre el cliente y su destino y entre instituciones, como los municipios, y profesionales y clientes.

¿Cómo se logra ese rol o cuán difícil es el desafío?
Estamos atacando diferentes áreas. Nuestra comisión se formó hace un año y medio, si bien venimos trabajando desde hace tiempo y siempre es la misma gente la que participa del Colegio de Arquitectos. Lo que se busca es ser cada vez más abiertos, primero nosotros y abarcando toda nuestra regional que va desde Monte Cristo a San Francisco y desde Morteros a Las Varillas aproximadamente. Primero, acercarnos y hacernos más sólidos como grupo. De esa forma surgen distintas propuestas, distintos intereses y ahí es cuando entramos a pensar que debemos ser mucho más simples en el lenguaje y abrirnos para que también se entienda que no es nada específico del profesional, sino que nuestro rol puede ser beneficioso para toda la sociedad.

Teniendo en cuenta el panorama actual: ¿cómo se adapta un arquitecto a un contexto de crisis económica? ¿cómo se construye con poco dinero?
Eso es algo importante en este momento, no todos tenemos la suerte de trabajar con un presupuesto indefinido y creo que uno puede hacer ahorro no solamente desde los materiales o la cantidad de metros cuadrados. El ahorro se plantea desde el diseño, desde la idea principal o desde la primera idea, en tener en cuenta cómo ahorrar. No solo materiales, espacios, cómo aprovechar funciones y que realmente en estos casos en que el ahorro va a ser una de las premisas se toma como concepto general. No debería ser un limitante. Contamos con herramientas a lo largo de nuestra profesión y formación en las cuales el ahorro es mucho más que no gastar dinero. Se puede ahorrar energía, recursos y tiempo. Entonces trabajar con un arquitecto parte un poco de eso, de que no solo nos haga algo que nos guste sino también que nos ayude a ahorrar y a tener otros conceptos en cuenta.

San Francisco se viene extendiendo hace tiempo: ¿cómo analiza el Colegio ese crecimiento?
Es una opinión personal, pero creo que las ciudades crecen construyendo, cuando físicamente van evolucionando. Por supuesto que todos esos crecimientos siempre son chocantes o muchas veces pueden generar diferencias de opiniones. Creo que siempre que las cosas se hagan con un pensamiento anticipado, de manera correcta, con las consultas pertinentes, es bueno. Nosotros tratamos de estar siempre presentes en lo que podamos ayudar u opinar como institución, que tiene una opinión plural, porque nosotros somos una comisión. A la vez, la comisión no es cerrada, sino que está abierta a todo el mundo, a los colegas, pero también a la sociedad. Nos parece que la mejor manera de hacer es estudiando cada caso y sobre todo teniendo reglas claras. Uno de los desafíos más grandes que tenemos es acercarnos a todos los municipios que conforman nuestra regional para ofrecerles herramientas en las cuales logren tener códigos de edificación o reglas claras para poder saber dónde se quiere ir como objetivo de ciudad.

Hace poco pidieron modificaciones en el Código de Edificación de San Francisco: ¿cuál es la idea?
Hace tiempo que estamos planteando trabajar en colaboración con el municipio y otros colegas de la construcción como el Colegio de Ingenieros. Tratamos de tener reuniones periódicas, entendemos que los tiempos o las necesidades que tiene el municipio pasan por muchas cosas. Nosotros en particular no dejamos de estar todo el tiempo ofreciendo nuestra ayuda. Tuvimos algunas reuniones, particularmente nos decidimos avanzar en proponer cosas concretas. Entonces actualmente estamos trabajando con asesores desde Córdoba, grupos con profesionales de distintas áreas según lo que necesitamos. Creemos que esa es la forma de acercarles soluciones de manera más práctica. Entendemos que la gente del municipio está con un montón de cosas. Entonces queremos serles útil y ser una herramienta. Actualmente estamos detrás de eso, de una propuesta concreta para San Francisco que creemos que puede ser el puntapié para otras ciudades.

Habla de ser un nexo: ¿de qué manera la sociedad puede interactuar con el Colegio de Arquitectos?
Nuestra sede está en Libertador Sur y Libertad. Nuestra institución es abierta, uno puede ir a hacer una consulta, hay cosas que son más técnicas y se charlan con colegas, pero cualquier persona que se acerque con una duda o sugerencia la van a atender nuestros secretarios y si es oportuno la van a derivar a una autoridad o a alguna persona de la comisión. Solemos recibir reclamos, sugerencias o algún tipo de opinión, generalmente de cosas negativas y tratamos de dar una respuesta o por lo menos intervenir. Nos gusta hacerlo y además es una de las responsabilidades que tenemos como Colegio.

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