Melano: "Macri se centra en las expectativas de futuro y los Fernández en el malestar por lo económico"

Mano a Mano 30 de julio de 2019
A pocos días de las elecciones primarias, el consultor local en opinión pública analizó el escenario electoral en una entrevista con El Periódico TV. Aseguró que el nivel de aprobación de Macri bajó notoriamente en San Francisco.
La entrevista completa en El Periódico TV.

A menos de dos semanas de las elecciones primarias (Paso), todas las encuestas muestran que se perfila un escenario nacional polarizado entre el oficialismo encarnado por la fórmula del presidente Mauricio Macri y Miguel Pichetto, y la oposición que encabezan Alberto y Cristina Fernández.

¿Y qué pasa en San Francisco? ¿cómo es el escenario en la ciudad? Estos fueron algunos de los temas de la charla que mantuvo Gabriel Pecile con Mauricio Melano, consultor local en opinión pública, en una nueva emisión de Mano a Mano, uno de los ciclos de entrevistas en El Periódico TV

Melano describió el panorama a nivel país, analizó los ejes discursivos de los distintos candidatos y aseguró que el nivel de aprobación de Macri y su gestión de Gobierno cayó notoriamente en San Francisco. Sin embargo, manifestó que el oficialismo sería "más competitivo" en una eventual segunda vuelta electoral.

Por otra parte, señaló que el actual jefe de Estado, al no poder mostrar bueno resultados en materia económica, centra su discurso en las expectativas de futuro, mientras que en el caso de los Fernández lo hacen en la crisis económica.

Melano analizó también el rol del gobernador Juan Schiaretti y el de otros candidatos en esta elección.

¿Cómo ves el escenario político-electoral que hay en el país, como lo describirías?

A grandes rasgos me parece que este escenario preelectoral está definido hoy por tres grandes factores. El primero tiene que ver con una temprana polarización entre dos de las nueve fuerzas en contienda. Esta polarización abarcaría, según los números de las principales encuestadoras, alrededor del 70 por ciento de las intenciones de votos del electorado, factor que atentaría contra la posibilidad de cualquier tercera fuerza que intente cruzarse en el medio de esta polarización. El segundo elemento tiene que ver con un intento de moderación discursiva de los referentes de estas dos fuerzas con el objeto de ampliar un poco la base de sustentación de los núcleos duros que le son más fieles. Tiene que ver también con que estas fórmulas tampoco son puras como eran antes sino que la incorporación de terceros actores a cada una le ha dado un poco de oxígeno en los objetivos de ampliar la oferta. Y el tercer elemento está vinculado más bien con las problemáticas percibidas por la ciudadanía, me parece que está caracterizado por las cuestiones económicas: la estabilidad cambiaria, el desempleo, la inflación, paritarias. Es decir, distintos elementos que hacen a la cuestión económica y que me parece que van a terminar siendo decisivos respecto de quien termine siendo victorioso.

Hablaste primero de esa temprana polarización. Cuando se empezó a diagramar el escenario político-electoral parecía que podría llegar a surgir una tercera fuerza para llegar a quebrar en parte esa polarización, ¿como viste ese proceso que lo tuvo incluso al gobernador Schiaretti como una figura y finalmente se desarmó?

Me parece que la principal dificultad que tuvo este tercer espacio fue que no pudo sortear el efecto de la polarización. Una de las pocas cosas en las que tanto Macri como los Fernández estuvieron de acuerdo es en tratar de evitar cualquier tipo de crecimiento de este tercer espacio. Cuando Schiaretti se erige como victorioso en su provincia parecía erigirse como el gran articulador de este tercer espacio, pero después se terminó yendo de vacaciones y la fuerza terminó diluyéndose. Me parece que primó fue una falta de cohesión interna de cada uno de los candidatos, lo que terminó en cada uno de los dirigentes en distintas fuerzas políticas. Fijate lo interesante que hubiese sido que esta tercera alternativa se fortalezca de cara al país que se viene, a un nuevo periodo electoral que se viene, en donde los consensos van a ser fundamentales y es mucho más enriquecedor para el país que las decisiones se toman en el marco del consenso de más actores y no de dos actores que pugnan por intereses antagónicos.

Hablabas también de la manera en que se van perfilando las dos fuerzas que están polarizando la elección y la particularidad de la conformación de esas fórmulas de presidente y vicepresidente, buscando acercarse hacia un público que no podían llegar solos. ¿Cómo ves eso?

Me parece que la gran irrupción se dio en primer lugar por la estrategia de los Fernández. Cristina tenía un piso muy alto pero un techo muy bajo, en ese sentido sabía que era muy improbable poder crecer. Entonces la incorporación de Fernández en primer lugar, de correrse a un segundo plano y la incorporación de Massa le dio el oxígeno suficiente como para volver a una fórmula competitiva. Y por el lado de Macri, me parece que está sufriendo el gran desgaste que significó sus tres años y medio hasta ahora de gobierno, necesitaba incorporar oxígeno y la incorporación de Pichetto le viene a dar otro perfil a la fórmula, un personaje que ideológicamente estaba en la vereda de enfrente.

¿Cómo ves los ejes del discurso? ¿por dónde va el discurso del oficialismo y por dónde va el de la oposición?

Macri al no poder mostrar resultados en el plano económicos se centra fundamentalmente en lo que son las expectativas de futuro, tratando de hacer hincapié en el fantasma del pasado, de no volver al pasado, que antes estábamos peor y generando expectativas. Por el lado de los Fernández, hacen hincapié en lo que es el malestar que grandes mayorías populares están atravesando por las cuestiones económicas, y eso es el comodín que tienen discursivamente. En este marco estarían primando dos tipos de votos. Por un lado el voto económico, que lo llevaría a la punta a la fórmula de los Fernández; y por otro lado el voto ideológico, que viene del lado de Macri. Y pensando en un escenario de segunda vuelta Macri termina siendo más competitivo que los Fernández. En una segunda vuelta el voto ideológico, es decir el voto antikirchnerista, terminaría siendo más competitivo que la fórmula Fernández-Fernández.

Lo que se ve por estas semanas es que hay algunos puntos de diferencia de la fórmula Fernández Fernández sobre Macri. 

Exactamente, lo que lo que dicen los números o en lo que coinciden la mayoría de las consultoras es que por hoy el escenario sería favorable a la fórmula Fernández-Fernández pero en un margen de distancia que no sería demasiado significativo. Si eso fuera así de cara a octubre esa distancia se puede se puede limar, es decir que no tendría que marcar una tendencia. Ahora bien, si esta instancia fuera mayor desde mi punto de vista eso podría generar algún tipo de repercusión en el plano económico, fundamentalmente en los actores del mercado, que empezarían a vislumbrar cierta incertidumbre y eso podría repercutir en las variables económicas. Lo cual podría significar algún tipo de perjuicio para la fórmula oficialista. 

¿Viste alguna novedad en esta campaña? Quienes estamos en comunicación estamos atentos a ver cómo se mueven en lo comunicacional los candidatos. Se está viendo mucha campaña por las redes, ¿en que cuestiones te parece que se fue innovando en esta campaña?

En la estrategia comunicacional en sí misma creo que no, me parece que el medio cambia. La irrupción de las redes llegó a nuestra vida para cambiarlas directamente y hoy es mucho más fácil comunicarnos directamente con el electorado que nos es afín prescindiendo de los medios de comunicación. Los políticos siempre son más favorables a determinada línea ideológica de medios y en este sentido ellos pueden sortear este cerco y vincularse con personas que sean más más afines a las ideas de ellos. En cuanto a estrategias no no he encontrado algo que me haya llamado la atención.

¿Cuánto juegan las cercanías políticas cuando se busca la foto con determinado dirigente? Esta casi prescindencia que hizo Schiaretti con una boleta corta, pero también de los candidatos en tratar de acercarse. ¿Cuánto juega esto en el electorado?

Me parece que la jugada de Schiaretti es una jugada estratégica, es uno de los seis gobernadores que va con boleta corta. ¿Cuál es el fin en última instancia? Asegurarse los recursos necesarios sea quien sea presidente para poder sobrellevar su próxima gestión de gobierno. En ese plano algo que parecía una debilidad termina siendo una fortaleza, porque él logra instalar un delfín en la fórmula de los Fernández Fernández con Massa, un delfín en la fórmula de Macri con Pichetto y un delfín en la fórmula de Lavagna con Urtubey, entonces gane quien gane él que va a salir victorioso. La cuestión sería muy diferente si se jugara por alguna de estas fórmulas, eso le significaría algún tipo de consecuencias si el candidato que apoyara no fuera victorioso.

¿Cómo ves a la fórmula Lavagna-Urutbuey en este juego?

Me parece que tanto Lavagna como Urtubey son dos dirigentes que le pueden hacer muy bien al país acompañando a la fórmula presidencial que resulte triunfalista, pero que hoy por hoy no tienen chances reales de poder acceder al poder. La falta de cohesión en una tercera fuerza política no les ha permitido ser realmente competitivos.

¿En un balotaje esos votos a dónde irían?

En un eventual balotaje me parece que primaria más el voto ideológico, es decir este voto antikirchnerista, más que un voto económico, que es hoy por hoy el discurso que ellos intentan vender. Me parece que tanto los votantes de Lavagna y Urtubey, como también los votantes de Espert, en una segunda instancia serían más proclives a irse para la fórmula de Macri que para la fórmula de los Fernández, pero es una percepción personal.

Durante muchos años estás trabajando sobre el electorado de la provincia y de nuestra ciudad. ¿Cómo ves que se mueva en esta elección a nivel nacional?

En los últimos años el gobierno de Macri venía muy bien posicionado tanto en su nivel de aprobación como también la imagen personal del presidente. Lo que nos llamaba la atención en los últimos sondeos que realizamos en el marco de la campaña de intendencia es el bajo nivel de aceptación que el gobierno tenía. En ese momento se medían escenarios en contra de Cristina, y Cristina estaba mejor posicionada. No tenemos una medición más actualizada, pero el efecto de los desajustes económicos que está experimentando el país ha repercutido también en nuestra ciudad, que se puede caracterizar más afín al oficialismo que a la fórmula Fernández-Fernández.

Vamos a tener una elección en tres pasos teóricamente: las Paso, las generales y eventualmente un balotaje. ¿Sirven las Paso cuando las fórmula llegan definidas?

Hoy por hoy las Paso para el fin por las que fueron creadas no definen nada, pero creo que no debemos caer en el debate de ningunearlas o de tratar de sacarlas.  Me parece que son un instrumento que le dan un salto de calidad institucional al país, que terminan fortaleciendo la democracia. Son perfectibles, por supuesto. Pero de ninguna manera estoy a favor de aquellas visiones que dicen que termina siendo algo costoso que no sirve para nada. El sistema en sí mismo funciona, podría ser muy enriquecedor, el problema es la aplicabilidad que se da en nuestro sistema político, en donde las grandes estructuras intrapartidarias terminan condicionando como antes la determinación de las candidaturas.

Boletín de noticias