Cambiar hábitos de alimentación: "El poder de decisión lo tiene uno mismo" 

Mano a Mano 05 de agosto de 2019
La nutricionista Natacha Leoni advirtió sobre los riesgos de seguir dietas o información poco fiable en redes sociales y explicó que lograr cambios en la alimentación que nos haga sentir mejor requieren tiempo y un trabajo a conciencia.

A través de los medios de comunicación y redes sociales en los últimos años comenzó a circular muchísima información acerca de la alimentación, como por ejemplo la opción por el vegetarianismo, veganismo y otras formas de alimentación que definen también estilos de vida.

Muchas personas buscan allí información para hacer dietas, para cambiar sus hábitos de alimentación o saber qué comer para bajar de peso. En Mano a Mano, el programa que conduce Gabriel Pecile en El Periódico TV, dialogamos esta semana con la nutricionista Natacha Leoni, quien entre otros puntos advirtió de los peligros de seguir dietas en internet en lugar de consultar con un profesional. 

Leoni también detalló cómo cambió el perfil y la motivación de las personas que acuden a su consultorio en estos años, y dejó su mirada sobre las preocupantes cifras sobre la obesidad en nuestro país. 

Sobre la nutrición parece haber una búsqueda y una toma de conciencia de algunos sectores de la población, pero a la vez un bombardeo de información a través de redes sociales de todo lo que implica la alimentación ¿Cómo ves este proceso de la nutrición hoy?

Tenemos pros y contras de todo esto. El sistema de redes, de vincularnos, está bueno por un lado. Por otro lado, en un bombardeo permanente es muy difícil de diferenciar lo científico de lo no científico. Hoy las redes no tienen un límite, entonces yo como licenciada en Nutrición puedo hacer mis aportes, pero también lo puede hacer una persona de forma cuasi anónima imponiendo y sugiriendo cuestiones alimentarias donde no hay parámetros científicos. 

La mayor parte de la información que circula uno no conoce la fuente muchas veces.

Por eso es importantísimo poder seguir a profesionales de la salud que puedan poner su número de matrícula, que pueda buscarse en un registro, que puedas decir que esta persona tiene un estudio y saber de esa temática. Lo que pasa que también aumentó la conciencia en cuanto a lo alimentario y esta necesidad de saber, de querer investigar qué me hace bien, que no me hace bien y cómo lo hago. La sugerencia del profesional es la adecuada para poder hacerte reflexionar y saber qué estás haciendo, y quizás no una persona anónima, donde no sepamos quién es ni cuán cierto es eso que está publicando.

¿Qué se nota en la consulta, es más para bajar de peso o para alimentarse bien?

Cambió muchísimo en lo que respecta a mi experiencia en la consulta hoy en día. Es mucho más amplia, las personas tienen una necesidad del cuidado personal desde el ámbito de la salud, está la necesidad de verse bien, de sentirse pleno, más activo, más ordenado con la alimentación. Vienen niños, mujeres, ancianos. Viene mucha gente con necesidad de aprender nuevas cosas y saber en qué situación está. Hace unos años atrás quizás la consulta era más enfocada desde el sobrepeso y la obesidad o las enfermedades crónicas como la diabetes la hipertensión, la hipercolesterolemia, y casi todos enviados por un médico. Hoy la consulta es por motivaciones de los pacientes por sí mismos, casi no habría que llamarlos pacientes porque tengo pacientes muy activos en el consultorio, que tienen ganas de hacer cosas distintas.

Debe haber una necesidad de que pase eso, que ya no sea un paciente sino que la alimentación implica casi una forma de vida.

Es una forma de vida, acompaña a una nueva forma de vida y esta necesidad de salirse del modo paciente y empezar a activarse, tomar las riendas de las decisiones. Saber que si uno puede consultar bajo las sugerencias de los profesionales en la salud, el poder de decisión del cambio lo tiene uno mismo. Yo trabajo mucho con mis pacientes de que ellos puedan decidir qué quieren hacer, en qué tiempos quieren llegar a las metas. Estamos para acompañar el proceso de cambio de la persona que decide hacerlo.

No es tan fácil como me das una dieta o me descargo una dieta por ahí...

Lamentablemente está muy impuesto ir a la nutricionista a buscar esa magia. Traerme ese papelito que me a mí me diga cuánto voy a bajar por semana y cuanto por mes, o qué tengo que dejar de comer. Y la verdad que la magia no existe, y no existe desde ningún cambio que uno necesita hacer. Algunos tienen una problemática alimentaria, otros tienen problemáticas de otro nivel y la magia para salir de eso no está. Los procesos de cambio requieren un trabajo a conciencia que toma su tiempo y hay que sostenerse en eso, la motivación es muy importante.

Cuando uno mira las estadísticas de sobrepeso y obesidad en nuestro país muestran una tendencia preocupante. ¿Comemos mal?

Comemos mal. Está combinado a otros factores, el estrés, las emociones. Hay una combinación de todo. No es un solo factor, es la combinación de muchos. Lo que hace que las últimas encuestas de la Organización Mundial de la Salud haga que se vea en suba el sobrepeso, la obesidad y toda una investigación científica de cuántos son los factores que van generando estos cambios. Son muchos: los socioeconómicos, el estrés, las formas de vida, las rutinas de trabajo, El análisis es amplio por eso no se resume en un papel y en qué tengo que comer. 

Algunas estadísticas dicen que en Argentina tenemos ya más del 25% por ciento de obesidad. ¿Hay conciencia de que la obesidad es una enfermedad?

Creo que no, me parece que no hay conciencia de que la obesidad sea una enfermedad crónica. La obesidad no es una elección ni una opción, es una enfermedad. Entenderla así hace que a la persona que la padece la podamos ver como una persona enferma, donde no sea eje de bullying, de burla. Atrás de esa persona con obesidad hay una enfermedad muy compleja y caer en ser simplista y decir es obeso creo que no nos está ayudando a reconocer socialmente la enfermedad como tal.

Desde las políticas públicas del Estado, ¿cómo ves el abordaje de estas problemáticas?

Hay muchas cosas muy buenas que se están haciendo desde muchos lugares, creo que todavía no hay conciencia de la enfermedad entre nosotros, los padres. No se pueden reconocer las personas como enfermas. La gente no va a pedir ayuda. En la Municipalidad de San Francisco hay un equipo de la Asistencia Pública que trabaja en el sobrepeso infantil, que hace muy buenas intervenciones y está bueno que se pueda difundir más para que la gente tenga acceso a estos lugares.

Hay una búsqueda también en muchos sectores de la población en estos últimos años de los orgánico, de gente que toma opción por lo vegano o lo vegetariano. ¿Se ve en el consultorio?

Se ve en el consultorio, llegan las consultas. Y hay de todo, porque justamente al tener acceso a las redes, como hablábamos al principio, hay muchos cuestionamientos. Pareciera que comer se volvió bastante complicado, porque esto se puede, esto no se puede, si tiene el agroquímico o si no lo tiene. Ser vegetariano es posible, yo siempre sugiero a los pacientes que van a mi consultorio que hay que tratar de ser consciente del cambio. Hacerme siempre esta pregunta: ¿para que yo quiero esto?, ¿en qué me beneficia a mí cambiar mi estilo de alimentación y ser vegetariano?. Ser vegano ya es más complicado, porque hay que tener suplementos dietarios acompañados también por un médico que pueda hacer los análisis pertinentes y saber en qué condiciones físicas estamos. Pero más allá de eso, yo cuestiono mucho el fanatismo. Lo que hagamos tiene que ser de modo consciente y con compromiso, sabiendo del cuidado que debo tener para poder sostenerme en eso y sabiendo que los extremos absolutos no siempre son buenos. Yo no hago dietas vegetarianas, entonces si llega un paciente y me dice quiero ser vegetariano, le muestro "Genial, todas estas colegas hacen vegetarianismo". Entonces que la persona sienta que el profesional que lo pueda acompañar es idóneo en el tema.

Se requiere un acompañamiento, conocimientos...

Sí, para cumplir los nutrientes y lo que necesita el cuerpo de la manera que corresponde. ¿Se pueden suplir algunas cosas? Algunas sí y otras no. Algunas son entre alimentos y otras con suplementos externos. Como existen las diferentes ramas de la medicina, en nutrición no hay una especialidad así, que creo que estaría bueno que ya suceda porque la alimentación está muy en auge. Hay profesionales que se dedican a diferentes ramas de la nutrición y está bueno saber que en la ciudad hay muchos profesionales que tienen una línea de trabajo especial. 

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