Francisco “Chiqui” Ruella: de profesor de piano a empresario de la noche

Historias 12 de marzo de 2020
Reconocido dueño de un bar en barrio La Milka, que inició como rotisería, es además profesor de piano aunque solo tuvo un solo alumno y por decisión propia. Se define como detallista y observador, y de cada lugar que viajó se trajo alguna idea para implementar en su local.

Francisco “Chiqui” Ruella (51) impone respeto con su sola presencia. Mide casi 1,85 metros y su parecido con Steven Seagal –el actor norteamericano experto en artes marciales, ícono del cine de acción de los ’80-, lo pone a uno a la defensiva sobre cómo comenzar la entrevista. Sin embargo, a “Chiqui” le divierte la comparación y enseguida saca temas de los más variados: la música, el piano, las artes marciales, la noche de San Francisco y su pub ubicado en el corazón de barrio La Milka.

Se define como comerciante de la noche porque allá por 2006 comenzó a trabajar con su rotisería sobre 1° de Mayo y Catamarca. Sin embargo, su amor por el billar y por agregarle detalles a su local, lentamente lo fueron mutando. Aunque su relación con la noche comenzó mucho más atrás en el tiempo, cuando apenas tenía 20 años y Víctor Bertorello, empresario gastronómico y bolichero ya fallecido, lo escuchó tocar el piano y lo invitó a que lo haga en vivo en la confitería “Carlos V”, de su propiedad. Desde entonces, “Chiqui” fue aprendiendo sobre la noche, la cafetería, coctelería y gastronomía y lo que considera más importante: la forma de tratar a los clientes.