Historias - Paula Moyano

Historias 20 de junio de 2020
Paula es una chica trans protagonista de una dura historia de vida. Decidió moverse de escenario para empezar de cero y ya tuvo premio, siendo recientemente elegida abanderada de la escuela primaria para adultos a donde concurre.

Hace unos días Paula Moyano (39) recibió una noticia que la emocionó: ser elegida para portar la bandera argentina en la escuela primaria para adultos "J. B. Iturraspe". Eso le generó un llanto emotivo y de alegría, pero también sus lágrimas llevaron consigo cierta impotencia porque los malos recuerdos volvieron a rondar por su cabeza. Esos que cada día busca superar y de a poco consigue.

Le avisaron de la novedad a su teléfono, mientras cocinaba acompañada de dos de las personas más importantes hoy a su lado: “Jamás en mi vida me lo imaginé, me llegó un mensaje de texto que leí y compartí con Susi, la chica que me enseña, y con mi hermana. Y ella me decía ‘te eligieron de abanderada’ y yo no entendía. Cuando me acuesto entré en razón de qué se trataba. Y lloraba porque me acordaba de muchas cosas feas de mi infancia”, narra a El Periódico sobre ese momento la estudiante transgénero nacida en Arroyito pero que desde hace un tiempo reside en Frontera y cursa sus estudios en San Francisco.

Su arribo a la vecina ciudad –reconoce- fue para llenar un vacío: la soledad. “Acá tengo amigas que conozco de toda la vida. En Arroyito se me hacía difícil porque era yo sola. No me animaba a estudiar, no me animaba a muchas cosas. Me decían ‘venite para acá que no te vas a sentir sola’. Y mis amigas me decían de empezar la (escuela) nocturna”, recordó y aclaró: “Allá sufrí mucha discriminación y burlas, y de eso me queda un poquito”.

De hecho, recordó haber buscado trabajo, aunque sin éxito. “Fui a un centro vecinal con una amiga a averiguar qué había para aprender, buscaba peluquería u otra cosa. Pero había para hacer cuadritos de cerámica y no me interesó. Cuando me di vuelta estaban a las risas. Existe eso en Arroyito, algo que acá no veo porque somos muchas y como que la gente es totalmente diferente. Allá es muy chiquito y siguen con esa mentalidad”, lamentó.